martes, 20 de octubre de 2009

¿CON QUÉ HERRAMIENTAS PODRÍAMOS MODIFICAR EL DESTINO?

¿Cómo cambiar y elegir nuestro Destino?

¿Destino escrito o libertad experiencial? © Del libro Perspectiva Distinta Xq4tmu

¿Podemos cambiar nuestro Destino?
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Imagen y semejanza y libre albedrío.

El EGO es recurrencia y sometimiento.

La libertad pertenece a la semejanza de DIOS.

La semejanza o chispa divina, no es el ego.

El verdadero libre albedrío es la libertad en conciencia.

El ego no conoce la libertad, porque el ego está sometido y condicionado a un método sistemático de existir.

Para experimentar el verdadero libre albedrío y libertad de modificar o cambiar el destino, la lógica indicaría que debería ser en ausencia de lo que oprime e impide esa libertad. Y lo que impide la libertad real, es el ego con todas sus legiones.

Libre de ego, es la esencia de Dios en la humanidad, y esa, es la libertad.

¿Cuáles pueden ser los indicios de libertad para llegar a decidir y experimentar el libre albedrío de destino?

Primordialmente para ello, en la medida que logramos tomar conciencia de la vida; logramos control de sí mismos o control de nosotros mismos; en la providencia del discernimiento propio; cuando logramos la mayéutica, creatividad, inspiración, intuición y cierto equilibrio, madurez y autoconocimiento o gnosis, cabe la posibilidad que algo podamos modificar o cambiar.

Para modificar algo, debemos conocer la experimentación y la Fe; para esperar un cambio, debemos creer y tener esperanza. El pesimismo de las limitaciones de la incredulidad, no permite la experimentación.

Para experimentar la libertad, no debemos sentir ataduras que nos opriman.
Cada ego, está estrictamente aferrado a su condición y función.

Para conocer la libertad, hay que Ser o estar libres. xq4tmu

La libertad y la felicidad, en cierto modo es casi lo mismo; y para dimensionar felicidad, hay que sentir paz o estar paz; y para llegar a experimentar la paz interior, debemos reconocernos a nosotros mismos.

Al sentir la paz interior, es algo que se refleja en lo que exteriorizamos.

Si lo que reflejamos es humildad y serenidad, es porque existe paz interior.

Fuera de la manifestación, influencia y dominio del ego, las cosas de la vida son claras como el agua, libres y transparentes en paz y felicidad.

Existen leyes que nos rigen, pero son densas en el ego; pero en la libertad son sutiles y elevadas.

En los instantes de creatividad, estamos más cerca de la esperanza y libertad; en los instantes de inspiración, estamos más próximos a la independencia y libertad; en los instantes de paz interior, estamos en felicidad…

Lo que ahora llamamos libertad de forma de vivir, es nada menos que la subyugación del hombre por el hombre; y como otro tipo de esclavitud del hombre moderno, en donde somos obligados y sometidos a correr con desesperación por un sistema en el que domina la codicia y la ira. Ese tipo de libertad, no es la libertad real que permitiría modificar o cambiar nuestro destino. En esa apariencia de libertad, sólo cambiamos las formas del vivir en la codicia y la ira.

En esa forma de vivir, no podemos decidir nada por nosotros mismos, porque todo está regido por la inercia e influencia del riguroso método y forma de subsistir.

Hemos asumido tal forma de vivir, como una ley de la alianza mancomunada que existe entre los poderosos que dominan al mundo y el protegido ego particular nuestro.

Nos movemos para todo dentro del ego, y dentro de esas limitaciones somos como inválidos. Sólo podemos tener una aparente libertad dentro del ego mismo.

La ira por ejemplo, nos agobia en cualquier momento; y con ira manifestada en sus diversas intensidades y variantes, es imposible decidir por nosotros mismos en verdadera paz y libertad; sólo decidimos ira, que nos gobierna por infinidad de tiempo y sufrimiento.

Lejos del fanatismo y la obsesión, el cimiento de la libertad para llegar a percibir las sutilezas del destino, es el reconocimiento real de nosotros mismos. Y para existir reconocimiento de nosotros mismos, debe existir humildad y mente y corazón abiertos.

Con esa misma humildad, valentía y templanza, un indicio y primer paso para liberarnos, aunque al ego le cause dolor, es reconocer públicamente al defecto y la ignorancia que cargamos. Pero con resultados extraordinarios y porque ya no agotaremos esa energía en justificaciones y orgullo intelectual. Al despojarnos de cierta porción, descubriremos que algo grandioso fluye como una matemática. Si la balanza ha perdido peso del despojo, ha ganado el equilibrio y sabiduría.

Si creemos que somos partes de Dios, debemos dejar que aquella porción fluya con naturalidad en hechos y no sólo palabras al viento, más bien, como la misma libertad y felicidad que Dios dio origen.

Dios, nunca quitaría el amor y la libertad, porque es la libertad de Dios la que ha permitido la diversidad de la vida.

Entonces, cuando impedimos la libertad por nuestro ego; cuando quitamos la vida por la codicia; cuando disfrutamos con la ira y la violencia… matemáticamente negamos el amor; negamos la libertad; negamos a nuestro hermano; negamos la vida; negamos la naturaleza; negamos a Dios…

En algún grado de conciencia de percibir la inmersión de los albores del destino, el ahora y la eternidad se presentan en un sentir, como admirado espectador que se ve a sí mismo jugando en su propio camino…

Somos la Unidad de la Multiplicidad del Todo… ©

Leer más sobre el tema anterior de "Libertad" código xq4tmu ©
Del libro del mismo autor de Perspectiva Distinta Xq4tmu

No a la Violencia